SOBRE LA IMPRESENTABLE REDUCCIÓN DEL

PRESUPUESTO PARA

EL SISTEMA NACIONAL DE ÁREAS PROTEGIDAS DEL ESTADO

El Colegio de Ingenieros Forestales de Chile manifiesta su más profundo rechazo a la reducción de los recursos destinados a la gestión del Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas del Estado (SNASPE), consagrada en la Ley de Presupuestos 2019.

Como ya es de público conocimiento, el presupuesto de Conaf para la administración de las áreas protegidas, el principal instrumento de conservación de la biodiversidad en Chile, se redujo en un 13%, pasando de $17.439 millones el año 2018 a $15.324 el año 2019, reduciendo en más de dos mil millones el ya escuálido presupuesto.

Esta reducción va en el sentido contrario a todas las demandas ciudadanas y a los diagnósticos comunicados por el Ministerio de Agricultura, que insistentemente ha manifestado la dificultad para gestionar adecuadamente el sistema de áreas protegidas con los montos recibidos. Esto se traduce, entre otros aspectos, en un déficit de Guardaparques de un 300% y en la eventual incapacidad financiera para hacerse cargo de la administración del recientemente donado Parque Pumalín y que constituirá parte de la red de parques de la Patagonia.

Lamentamos asimismo que el Gobierno destine sus esfuerzos en sacar adelante un nuevo Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas, con todos los costos incrementales que esa decisión conllevaría, y no dedique sus esfuerzos a mejorar el financiamiento y la dotación de Guardaparques del actual Sistema Nacional de Áreas Protegidas del Estado, administrado por la Corporación Nacional Forestal.

Vemos con impotencia que las prioridades gubernamentales están distorsionadas y que los aspectos más urgentes, como es un incremento presupuestario, son postergados o derechamente ignorados, apuntando a una reforma institucional en materia de biodiversidad de dudoso beneficio.

El Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas del Estado no merece enfrentar la situación de precariedad presupuestaria en que los distintos gobiernos la han mantenido por décadas. Es hora de que los discursos medioambientales de las autoridades se traduzcan en medidas reales de apoyo a la conservación de la biodiversidad.

Colegio de Ingenieros Forestales de Chile

Noviembre 2018.